Cambio de sistema
Cambiar de ERP sin trasladar los problemas del sistema anterior
Cambiar de tecnología sin revisar la operativa traslada los mismos problemas a un sistema nuevo. Nuestro trabajo empieza por evitar exactamente eso.
Señales de que tu ERP se ha agotado
Vengas de Sage, Navision, SAP Business One, Odoo o un desarrollo propio, las señales de agotamiento se parecen mucho.
Lentitud para cambiar
Cada necesidad nueva tarda meses o directamente no se puede hacer.
Excel paralelo
El equipo trabaja en Excel y el ERP se ha convertido en un almacén de datos que nadie mira.
Nadie entiende el sistema
Nadie en la empresa (ni fuera) entiende ya el conjunto de personalizaciones acumuladas.
Coste que crece sin retorno
El coste anual de mantener el sistema crece y lo que obtienes a cambio no.
Versión congelada
La versión está congelada porque actualizar cuesta tanto como cambiar.
El negocio ya no es el mismo
El negocio ha cambiado (canales nuevos, más volumen, otro modelo) y el sistema sigue siendo el de la empresa que eras antes.
Ojo con el diagnóstico: a veces el problema no es el sistema sino el proveedor, y entonces cambiar de ERP sería un error caro. Para el caso concreto de Odoo lo hemos desarrollado en ¿cambiar de partner o de modelo?.
Qué merece el viaje (y qué no)
Antes de mover nada, se inventaría todo. La pregunta no es «¿cómo migramos esto?» sino «¿debe migrar?».
Datos
Qué maestros e históricos son fiables y merecen migrar, y cuáles conviene depurar o dejar atrás.
Procesos
Qué procesos reflejan cómo debe trabajar tu empresa y cuáles solo existen porque el sistema anterior obligaba a ellos.
Integraciones
Qué conexiones con canales, transportistas y terceros funcionan y cómo se reconstruyen sobre conectores mantenidos como producto.
Personalizaciones
Qué desarrollos a medida tienen equivalente en el producto, cuáles merecen rehacerse y cuáles son deuda que no debe viajar.
Personas
Quién sabe cómo funciona realmente cada área y cómo se incorpora ese conocimiento al diseño del nuevo sistema.
Costes
Qué cuesta mantener lo que tienes (incluido el coste invisible: tiempo interno, errores, oportunidades) frente a qué cuesta cambiar.
Convivencia, corte y marcha atrás
Un cambio de ERP bien diseñado no es un salto al vacío: es una transición por fases en la que ambos sistemas conviven de forma temporal y controlada, con pruebas sobre datos reales, conciliación de stock y contabilidad, y un plan de corte acordado que incluye la marcha atrás por si hiciera falta.
El destino de la transición es Gextia, nuestro ERP para empresas de producto físico. Eso nos permite responder de las dos orillas: del análisis de lo que tienes y del sistema al que llegas. El proceso detallado de migración (qué se conserva, qué se transforma, cómo se valida) está descrito en migrar de Odoo a Gextia para el caso Odoo; la mecánica desde otros sistemas es equivalente, con la extracción adaptada a cada origen.
Cuándo no cambiar de ERP
Un cambio de ERP es una de las decisiones más caras que puede tomar una empresa de operaciones. Estas son las situaciones en las que te diremos que no lo hagas (todavía):
- El problema es de servicio, no de sistema: con otro proveedor (del mismo ERP) probablemente te iría bien.
- El sistema cubre tus procesos y los datos son fiables: te falta adopción o formación, no tecnología.
- Estás en un pico de negocio o en plena integración de otra empresa: el momento importa tanto como la decisión.
- Tu operación no es de producto físico: podemos decirte cómo lo vemos, pero Gextia no será la respuesta.
Revisa si debes cambiar de sistema
Cuéntanos qué ERP usas, qué te frena y qué has intentado ya: te daremos una lectura honesta, incluida la de no cambiar todavía.