5 motivos por los que un ERP es el aliado perfecto en la internacionalización de empresas

5 motivos por los que un ERP es el aliado perfecto en la internacionalización de empresas

 

La internacionalización es a día de hoy uno de los pasos clave en la fase de crecimiento de una empresa. Lo que antes estaba reservado para grandes empresas, ahora es un proceso a la orden del día de pymes y pequeños emprendedores que deciden dar el salto y llevar sus productos fuera de nuestras fronteras.

 

Actualmente, 55.000 empresas españolas exportan de forma regular, según datos del Plan de Acción para la Internacionalización de la Economía Española 2021-22. En el caso de las pymes, estas suponen el 50,6% del valor exportado (Eurostat, 2018), un dato que demuestra que la internacionalización ya no es solo cosa de grandes empresas, sino un proceso fundamental para aquellas pequeñas empresas en busca de ampliar mercado.

 

Este proceso conlleva adaptarse a nuevos mercados, nuevas normativas y contextos diversos a los que debemos estar preparados. Por ello, los sistemas de planificación de recursos empresariales se convierten en un aliado estratégico para hacer frente a estos nuevos retos y mercados. Te contamos las claves principales.

 

Mayor complejidad de ajustes fiscales y contables

Cada país tiene su propio sistema fiscal único y la forma de gravar los ingresos y ganancias puede variar. La transferencia de precios se vuelve más compleja y aparecen los riesgos de doble imposición, ya que existe el riesgo de ser gravado dos veces por un mismo ingreso en dos jurisdicciones diferentes. Existe algo de armonía en Europa, con la denominada ventanilla única, pero aún así es un riesgo que hay que mitigar.

Un ERP nos puede ayudar adaptando las cuentas e impuestos automáticamente en función de la transacción, al partir de varias posiciones fiscales facilitadas por el software.

 

Posibilidad de productos adaptados al país

Cada país es un mundo, y debemos adaptarnos no solo a nivel fiscal, sino también en cuanto al tipo de producto que ofrecemos. En ocasiones, los gustos de un país a otro cambian, pero otras veces son normativas las que pueden obligar a cuestionar algunos aspectos del producto y determinar la creación de variantes. Un ejemplo podría ser la obligatoriedad del etiquetado en el país destino, donde algunos países son más laxos que otros, según diferentes tipologías.

 

Consolidación de los datos

Los datos se multiplican con cada ampliación de mercado: nuevos clientes, productos, contratación de nuevos trabajadores, aumento de pedidos y, seguramente, nuevos almacenes. En cada etapa de la cadena de suministro se generan datos que deben ser rastreados y analizados para mejorar la gestión de la empresa. Antes de un proceso de internacionalización debemos realizar una preparación previa, para no generar pérdidas de información y poder sostener las exigencias de una realidad más compleja.

El ERP localiza estos datos y permite crear informes, facilitando su análisis. A través de análisis de territorio, también podemos acortar según municipios, provincias, CCAA o países. Es aconsejable ir de lo macro a lo micro, y saber primero cuál es el estado de los beneficios brutos, para luego proceder a comprobar la rentabilidad de las oportunidades de negocio que se preveían en el país o países en los que hayamos decidido internacionalizarnos.

 

Mejor comunicación interna

Equipos deslocalizados y distintas filiales, pero con la información siempre actualizada gracias a una plataforma común. Los ERP permiten un flujo de trabajo eficaz, sin interrupciones y con la información disponible a todo aquel que tenga acceso a esta herramienta, en el idioma correspondiente. No es necesario estar enviando plantillas excel con diversos registros, que acaban acumulando errores al duplicarse datos o dificultan identificar la más actual.

 

Un solo equipo

Independientemente del idioma o la legislación, con el ERP podemos dejar reflejados a todos los integrantes de la empresa como un equipo internacional y unificado. Desde un mismo lugar podemos ver la información de los empleados y empleadas, tomar decisiones estratégicas, asegurar una correcta gestión del conocimiento o comprobar la productividad según regiones. La internacionalización no tiene por qué significar escisiones de equipo o divisiones innecesarias, sino que a través de un ERP podemos compaginar un mercado internacional con un equipo unificado.

 

En Factor Libre adaptamos nuestro ERP a las necesidades de cada empresa en proceso de internacionalización, añadiendo los módulos que se ajustan a las necesidades reales del cliente de forma rápida. ¿Buscas una internacionalización segura y progresiva? Contáctanos y te acompañamos hacia tu meta.