En este blog hablamos muchas veces sobre cuestiones específicas de Odoo a la hora de gestionar un negocio online dentro de la versatilidad que nos ofrece esta herramienta de cara a funcionalidades.

Como sabes, la logística es uno de los procesos clave en cualquier ecommerce, en el que se busca siempre la excelencia para optimizar tiempos y ahorro en costes.

¿Pero hasta qué punto es posible esta optimización?
¿Todo es automatizable o no?
Pues sí, la respuesta es la que estás pensando, depende.

Hay muchas cuestiones que no podemos controlar de forma directa y que tenemos externalizadas por lo que uno de los factores más importantes será nuestra relación con los proveedores.
Pues sí, como bien decíamos, la relación con los proveedores es una pieza fundamental para optimizar nuestra logística. Y aquí pon especial atención a que nos referimos tanto a proveedores indirectos (proveedor de servicios de Internet, por ejemplo) a directos (como podría ser el caso del fabricante) por lo que trata de buscar los mejores acuerdos, renegociarlos si consideras que tienes unas condiciones mucho más ventajosas que ofrecerles por volumen o posicionamiento, y no poner todos los huevos en la misma cesta y trata de tener un plan de contingencias (lo que de toda la vida hemos llamado plan B) por si hay algo que no funciona. Todo parece que funciona hasta que deja de hacerlo:

1. Optimización del proceso. Desde que cualquier usuario realiza el pedido a través de la página web hasta que le llega días después a su domicilio. Aquí es donde cada trabajador de la empresa tiene que conocer al dedillo su función y saber cómo gestionar las prioridades. Para ello siempre recomendamos la gestión a través de un ERP que les pueda ayudar en toda la tarea e informar el estado de cada pedido en directo para gestionar cualquier incidencia que pudiera ocurrir o simplemente consultarlo. Tener claro cómo se realiza cada proceso tanto para los trabajadores de producción como para los responsables y directores facilita en gran medida el trabajo diario, y la planificación, ya que de un simple vistazo se pueden localizar las desviaciones y problemas

2. Control del stock. Cuánto hay, dónde está y cuánto tardaremos en volver a reponer. Algo que parece muy obvio, pero no queremos que mueras de éxito, y mucho menos que te comas determinados artículos con patatas. Igualmente muy importante un ERP para saber el índice de rotación de cada artículo y la demanda, así podrás saber dónde es necesario hacer más campañas de promoción y la demanda para detectar tendencias y actuar en consecuencia de cara a aprovisionamiento.

3. Variables de los precios de transporte. Y aquí también queremos incluir la eterna pregunta: ¿Gastos de envío gratis sí o no? Para dar respuesta a todo ello, nos remitimos a la primera respuesta: depende.
El poder negociador que tengas con tu transportista dependerá de tu localización, el volumen de pedidos, el tamaño de los paquetes y la periocidad con la que haces los envíos, por lo que arremángate y empieza a sacar estos datos. Según el tipo de envío, quizá diferentes compañías te ofrezcan las condiciones más beneficiosas, por lo que no te asuste con trabajar con varias buscando ese ahorro en costes y disminuir los riesgos

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