Sí, sabemos que si en nuestro título cambiamos "ERP" por "universidad" y "empresas" por "personas" el resultado es el famoso dicho (que por cierto no hemos encontrado si es una cita, agradecemos pistas) para definir a aquellos que a nivel personal no evolucionan en su paso por la universidad, a pesar de la ingente cantidad de conocimientos seguramente adquiridos. Pues bien, tras tanto años de experiencia en el sector, podemos decir que hay empresas que sufren un fenómeno parecido en la implementación de un ERP.

Quizás en ambos casos el problema son los objetivos iniciales que se plantean de base. En el caso universitario, esta gente piensa que sus estudios son el mero trámite para la consecución de un primer empleo y una posterior carrera profesional, siguiendo la inercia de estudios previos cuyo objetivo en si mismo era el llegar a la universidad. En el caso empresarial, y sobre todo en el sector pyme, nos hemos encontrado que muchas veces un ERP es definido como "aquel 'programa' evolución del Contaplus de turno, que antes no podíamos pagar y ahora creemos que sí".

Tenemos un "detectómetro" para este tipo de empresas que es infalible. En la primera toma de contacto, via mail normalmente, siempre aparece la palabra "precio" y el principal objetivo es conocer la "funcionalidad" del programa. Además, normalmente existe falta total de personalización que denota que eres la quincuagésima empresa a la que dirigen el correo. Preguntados por el motivo que les lleva a buscar un ERP, las respuestas suelen girar en torno a la falta de opciones de su programa actual. Y por último, a la pregunta de qué beneficios considera que tendrá su empresa una vez finalizado el proyecto, la respuesta suele ser de aquellos derivados de no poder contar con esta nueva funcionalidad.

A todas estas empresas les vamos a desvelar el secreto mejor guardado por las diferentes consultoras de reconocido (o no) prestigio de este país: si la implementación de un ERP no viene acompañada de un sesudo estudio de sus procesos y una más que posible mejora de los mismos, acompañado de una implicación total de sus trabajadores y de la dirección de la empresa, su proyecto va a ir mal y puede que se de cuenta demasiado tarde. Decimos mal porque las nuevas funcionalidades planas que tan bien sonaban sobre el papel no se ajustarán a dichos procesos (aunque la empresa puede desconocer su existencia), o lo harán de manera parcial. Y también lo decimos porque unido a lo anterior si el trabajador no ha sido parte activa de la implementación y la aplicación no se ajusta al proceso que lleva diariamente a cabo, al final se terminará por frustrar y trabajar por fuera de la misma.

Y todo ello viene por la naturaleza o concepto de lo que nosotros entendemos que es un ERP: un servicio basado en un producto (con unidad de medida estándar 'h') frente a la creencia popular de que es un mero producto (con unidad de medida estándar '€'). Por lo que hablemos, déjenos conocer a su empresa y formar parte de la misma unos meses, reflexionemos juntos de sus problemas y veamos posibles soluciones a los mismos, y vea la implementación del ERP como un punto de inflexión de mejora. Su empresa se lo agradecerá.

Comentarios

  1. Nacho - Domatix

    Nacho - Domatix

    Hace casi 4 años

    ¡Ha quedado desvelado nuestro secreto mejor guardado! Obviando esta parte, ¡¡muy buen artículo!!

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